domingo, 25 de diciembre de 2011

Alhambra de Granada










La Alhambra es una ciudad palatina andalusí situada en Granada. Es un rico complejo palaciego y fortaleza (o al-qsar) que alojaba al monarca y a la corte del Reino nazarí de Granada.

Una forma de acceder al recinto palaciego es por la Puerta de las Granadas. Otro acceso es por la Cuesta de los Chinos. El camino central, si se sube por la Puerta de las Granadas, es para transporte público, y llega hasta el Palacio de Carlos V. Andando se puede llegar hasta la Puerta de la Justicia que es de la época de Yusuf I, 1348. En el centro se puede ver el relieve de una mano, sobre el segundo arco, el relieve de una llave. Esta simbología se podría explicar como una metáfora del conocimento (la mano debe coger la llave que abre la puerta del conocimiento). Se desemboca en una explanada llamada Plaza de los Aljibes, por estar encima de una serie de aljibes. A la derecha está la Puerta del Vino, que comunica la Alcazaba con la zona de palacios (los dos más famosos y mejor conservados son el Palacio de Comares y el Palacio de los Leones).

Cuando los Reyes Católicos, Isabel y Fernando, conquistaron el Reino de Granada, expulsaron al rey de Granada Boabdil, quien estaba triste por haber perdido lo que él llamaba "el Paraíso Terrenal". Y cuando ya se iba lloró delante de su madre mirando hacia atrás según se alejaba, hacia su Granada, y ella le dijo: "llora como mujer, lo que no supiste defender como hombre".

LA ALCAZABA

La alcazaba era la zona militar, centro de la defensa y vigilancia de la fortaleza y, con ello, fue la parte de construcción más antigua de la Alhambra. Las primeras edificaciones árabes realizadas se corresponden con la época califal, en el siglo XI, ampliándose las mismas al convertirse Granada en capital de uno de los reinos de Taifas. Los elementos principales son:

  • Terraza de la Torre del cubo.
  • Adarve de la muralla norte.
  • Plaza de Armas.
  • Terraza de la Plaza de Armas.
  • Torre de la Vela, era la torre de defensa más grande del conjunto militar.
  • Torre del Homenaje, era el centro de operaciones de la defensa.
  • Torre de los Hidalgos.
  • Torre Quebrada.
  • Torre Adarguero.
  • Jardín de los Adarves

PALACIOS NAZARÍES

Los palacios nazaríes son el conjunto formado por el Palacio de Comares y el Palacio de los Leones. cronológicament fueron levantados después de la alcazaba,, el generalife y el Partal, siendo su construcción del primer tercio del siglo XIV. Constituía la sede de las funciones administrativas, de la corte, protocolo y retiro y disfrute priva. Al bajar las escaleras de acceso, se van encontrando las siguientes dependencias.

MEXUAR

Es la sala más primitiva. En época árabe servía de sala de audiencias y justícia para casos importantes. Tenía una cámara elevada cerrada por celosías donse se sentaba el sultán a escuchar sin ser visto. No existían las ventanas laterales. Tenía el techo abierto en su parte central. Al fondo se encuentra una pequeña habitación, que servía de oratorio, desde donde se divisa el Albaicín, se encuentra orientado de forma diferente a la muralla, para cumplir su función religiosa. La decoración es el resultado de multitud de intervenciones entre el siglo XVI y XX. En tiempos cristianos se utilizó esta sala como capilla. A continuación se entra en un patio con una fuente en el centro y una cámara a la izquierda, denominado patio del Mexuar.

PATIO DEL MEXUAR O DEL CUARTO DORADO

No se conoce con certeza el destino dado a esta zona en época árabe. Se adaptó como habitación para Isabel de Portugal, para su estancia en la Alhambra, aunque nunca llegó a ocuparla. En la fachada del cuarto destacan los capiteles de su arco de entrada. Dentro del cuarto sobresale la techumbre, en madera de cedor y decoración de piñas y conchas. Bajo él, ventanas cerradas con celosías. Dos portadas rectangulares bordeadas de cenefas de cerámica. La estancia está decorada con pinturas góticas y escudos y emblemas de los Reyes Católicos. Existen 2 puertas, una que conduce al palacio oficial y otra que no conduce a ningún lugar. La que conduce al palacio es más sencilla que la otra, se trataba así de confundir a los asaltantes y ladrones.

SALA DE LA BARCA

Desde la galería norte del Patio de los Arrayanes, y a través de un arco apuntado de mocárabes, accedemos a la Sala de la Barca, llamada así porque tiene un artesonado ensamblado en forma de casco de barco. 
 En esta sala existió una bóveda semicilíndrica que fue destruida por el fuego del incendio de 1890, sustituida por una reproducción de aquella que fue totalmente terminada en 1964. Los muros presentan ricas yeserías con el escudo nazarí y dentro de él, la palabra «Bendición» y el lema de la dinastía «Sólo Dios es vencedor».
La sala se encuentra rodeada por un zócalo en cuyos extremos encontramos alcobas con zócalos de azulejos, que revisten las columnas que sujetan arcos peraltados y festoneados de mocárabes y pechinas. Desde aquí se accede al Torreón de Comares, presidido por el Salón de los Embajadores.

TORRE DE COMARES

Desde el patio de los Arrayanes destaca en uno de sus extremos, el torreón de Comares, se accede a el por la Sala de la Barca. El Salón de Comares es la estancia más amplia y elevada de todo el palacio. Su construcción data del segundo tercio del siglo XIV, siendo Rey de Granada, Yusuf I, su función era celebrar las audiencias privadas del sultán.

Es un lugar con un contenido poético muy rico, se pueden encontrar distintas composiciones, alabanzas a Dios y al emir y también algunos fragmentos del Corán. Cada centímetro de la pared esta cubierto por algún elemento decorativo.

En los laterales del salón hay 9 alcobas, correspondiendo a la alcoba central del lado norte al Sultán, también se abren una serie de ventanas cerradas antiguamente por celosías de madera y vidrieras de colores llamadas kumarias. Todas las paredes están cubiertas de yesería con motivos de conchas, flores, estrellas, escrituras. El suelo original era de cerámica vidriada en blanco y azul con escudos de armas como motivos ornamentales. Las paredes están decoradas con versículos coránicos y poemas realizados en yesería. La calefacción era de braseros y la iluminación con lámparas de aceite.

Uno de los aspectos más atrayentes del Salón de los Embajadores es su techo, de forma cúbica. En el se representan los siete cielos de la cultura musulmana, situados uno encima de otro. El Corán dice que sobre ellos está el trono de Dios. El techo es una representación del Universo. En el centro y lo más elevado está el Escabel sobre el que se establece Dios según los relatos coránicos. 

Salimos otra vez al Patio de los Arrayanes. En un extremo del lado izquierdo del patio, un pequeño arco sirve de ingreso a un pasadizo por el que se llega a la zona privada del monarca, el Harim o Harén. Se accede al Palacio de los Leones a través de:

Palacio de los Leones

Sala de los mocárabes

Llamada así por la bóveda de mocárabes que la cubría. La de hoy es del siglo XVII. Muros con labor de yesería, inscripciones religiosas y el escudo de la dinastia Nazarí. Una arquería de mocárabes da paso al:

Patio de los Leones

Construido en el siglo XIV por Muhammad V, hijo de Yusuf I, el lado oriental es mayor que el que da a poniente, rodeado por una esbelta galería con 124 columnas de mármol blanco de Almería, las cuales se agrupan en conjuntos de 2 o 3 y hasta 4 en las esquinas, sustentando, o bien solo apuntalando, las arcadas de filigrana, siendo simétricos los lados mayores y asimétricos los menores, de los que avanzan sendos pavellones hacia el patio, en cuya intersección de ejes transversales y longitudinal se ubica la fuente con los 12 leones que le da nombre. 

Alrededor, las alcobas, salas privadas del rey y esposas con piso alto abierto, falta de ventanas que miren al exterior, pero con jardín interior como corresponde a la idea musulmana del paraíso. Lo que hoy es tierra en el patio, en su día fue jardín. De cada sala fluyen 4 chorros que van al centro: los 4 ríos del paraíso. Las columnas se unen con paños calados que dejan pasar la luz. Fustes cilíndricos muy delgados, anillos en la parte superior, capiteles cúbicos sobre los que corren inscripciones. Las planchas grises de plomo convierten los empujes horizontales en verticales. Los dos templetes que avanzan a los dos lados opuestos del patio son como un recuerdo de las tiendas de los beduinos. Son de planta cuadrada, decorados con cúpulas de madera que se apoyan en pechinas de mocárabes. El alero es obra del siglo XIX. Toda la galería está techada con artesonado de lacería.

Sala de los Abencerrajes

Esta sala fue alcoba del sultán. Al ser cuarto privado no hay ventanas al exterior. Los muros están ricamente decorados. El estuco y los colores son originales. El zócalo de azulejos es del siglo XVI, de la fábrica de azulejos sevillana. La cúpula está decorada con mocárabes; en el suelo, en el centro, una fuentecilla servía para reflejar la cúpula de mocárabes, que al estar ricamente decorada, conseguía una luz encantadora y mágica, pues al entrar la luz por la parte superior iba cambiando según las distintas horas del día.

Sala de los Reyes

Ocupa todo el lado oriental del patio. Llamado así por la pintura que ocupa la bóveda del cuarto central. Es la sala más lagra del Harén, dividida en 3 cuartos iguales y dos pequeños que pudieran ser armarios, por su emplazamiento y falta de iluminación.

Probablemente destinada a fiestas familiares. En la bóveda del centro, las pinturas representan a los 10 primeros reyes de Granada desde la fundación del reino, uno de ellos con barba roja que podría ser Muhammad ibn Nazar llamado Al-Hamar el Rojo, fundador de la dinastía nazarí. En las bóvedas laterales hay pinturas que representan caballeros y damas, hechas a finales del siglo XIV.

Hubo un intercambio artístico en tiempos de Pedro I de Castilla quien solicitó ayuda al rey de Granada para restaurar los Reales Alcázares de Sevilla.

Sala de las Dos Hermanas

Se sale del Patio de los Leones por el lado opuesto a la Sala de los Abencerrajes. Se pasa una puerta original de taracea, una de las más bellas del palacio, actualmente conservadas en el Museo de la Alhambra. El nombre de Dos Hermanas procede de las dos losas de mármol blanco que hay en el suelo a ambos lados de la fuente central, exactamente iguales en tamaño, color y peso. Tiene un mirador sobre la ciudad y comunicación directa con los baños.

Esta sala, al igual que toda la Alhambra, tiene poemas escritos en las paredes. En esta sala se puede leer uno que dice:

"Sin par,
radiante cúpula hay en ella
con encantos patentes y escondidos"

(...)"Nunca vimos jardín tan verdeante,
de más dulce cosecha y más aroma"

En cada cuarto del harén hay dos puertecillas: una da al harén alto, otra es una letrina. No hay cocinas. Empleaban el anafe o cocinaban fuera.

Sala de los ajimeces y mirador de Daraxa o Lindaraja

Al fondo de la sala anterior está el balcón de Lin-dar-Aixa. DAba al valle del río Darro y se veía a lo lejos la ciudad. La construcción del Pabellón de Carlos V interrumpe ahora la vista, por eso se construyó el Jardín de Lindaraja, italiano, con fuente renacentista y taza de mármol árabe. En el mirador de Lindaraja, se puede leer el siguiente poema "Yo soy de este jardín el ojo fresco" (...) "En mi, a Granada ve, desde su trono".

Habitaciones del Emperador

Con el nombre de Habitaciones del Emperador, se conocen los seis aposentos que fueron construidos durante el reinado de Carlos V, entre 1528 y 1537 y que configuran el patio de Lindaraja, hacia un lado y el Patio de la Reja, hacia el otro.

Cuarto del Emperador

Construido para que el rey Carlos habitase aquí mientras estaba en Granada, en su viaje de bodas. En el cuarto siguiente a éste hay una placa de mármol en memoria del escritor Washintgon Irving que residió en esta parte del recinto, mientras escribía sus Cuentos de la Alhambra, en 1829.

El peinador de la Reina

Torre árabe llamada Abul-Hachach, usada por el sultán para recreo y meditación. Tras la conquista cristiana fue reformado. La planta superior pudo servir como tocador real y podría haber sido utilizado por la reina Isabel de Farnesio. Su estructura tiene influencias romanas por la presencia del mirador con la galería porticada y su decoración pictórica.

Pario de la reja o de los cipreses

Se accede a este patio desde la última de las habitaciones de Carlos V, su construcción data de tiempos de Carlos V, al construirse las habitaciones del emperador.

El partal

Corresponde a la zona de las viviendas de los criados de Palacio:

  • Pórtico del palacio.
  • Jardines y paseos.
  • Rauda.
  • Palacio de Yusuf III.
  • Paseo de las Torres.
  • Torre de los Picos.
  • Torre de las Infantas: es la mejor conservada. Es un palacete con bancos a la entrada para los eunucos, patio interior con alcobas, entrada en recodo, fuente en el centro, ventanas a los huertos en flor (al Generalife), piso superior para las damas. Arriba, terraza. El techo era de mocárabes y desapareció en un terremoto. Curiosa bóveda de entrada. Residencia de las hermanas Zaida, Zoraida y Zorahaida, cuya historia narra Washingnton Irving en Cuentos de la Alhambra.
  • Torre de la Cautiva: suntuosa construcción de Yusuf I. Debe su nombre a Isabel de Solís, que como dice el nombre de dicha torre estaba allí cautiva. 
Baños

La joya de la casa árabe. El baño para el musulmán es una obligación religiosa. La construcción es una coppia de las termas romanas. Constan de 3 salas:

  1. Cambio de ropa y descanso. Sala de camas y reposo. Aquí se desnudaban, pasaban luego al baño y volvían a descansar. A veces traían aquí la comida. En la galería alta había músicos y cantores.
  2. Masaje. Sala de refresco o masaje. Son dos galerías con arcos.
  3. Vapor. Sala de vapor. Más pequeña. Las bóvedas están abiertas con tragaluces en forma de estrella que en su día estaban cubiertos con cristales de colores, pero no herméticos, de manera que pudiese salir el vapor y entrar el aire fresco.
Secano o Alhambra alta

Barrio del pueblo andalusí y de nobles. Ruinas del Palacio de los abencerrajes. Torre del Agua, por donde entra en el recinto la Acequia Real.


Torre de los 7 suelos

Solo se han encontrado 4 (bajo sus pies). La leyenda dice que Boabdil abandonó el palacio desde esta torre.


Generalife

El Generalife, el Yannat al-arif en tiempos nazaríes, es la villa con jardines utilizada por los reyes musulmanes de Granada como lugar de retiro y descanso. La parte más importante está constituida por sus jardines, fue concebida como villa rural, donde jardines ornamentales, huertos y arquitectura se integraban, en las proximidades de la Alhambra. Fue declarado patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Se inició su construcción durante los siglos XII y XIV y fue transformado por Abu I-Walid Isma'il. Es de estilo árabe nazarí y está situado en el lado septentrional de la Alhambra. Cerca del Generalife, y relacionados con él, se encuentran las diversas construcciones de la época nazarí, como los Albercones, los restos del palacio de Dar al-Arusa, la Alberca Rota y la Silla del Moro.




Mexuar



Sala de los abencerrajes
Sala de la Barca

     





















Sala de las dos hermanas.
Peinador de la Reina

Mirador de Daraxa o Lindaraja
Patio de la reja
Baños
Torre de los siete suelos
Generalife
Torre cautiva
Patio de los Leones



























sábado, 24 de diciembre de 2011

Pestiños andaluces

Uno de los dulces típicos en Andalucía por Semana Santa o Navidad son los pestiños. La receta es de orígen árabe, quienes en sus recetas de dulces utilizan mucho la miel y el anís.

Ingredientes

  • 100 ml de aceite de oliva virgen.
  • 1 trozo de piel de limón.
  • 100 ml de vino blanco seco.
  • 15 gr de anís
  • 300 gr de harina.
  • 250 gr de miel.
  • Aceite de oliva para freír.

Elaboración

  1. Calentamos una sartén con un trozo de piel de limón.
  2. Una vez que la hemos dorado bien y el aceite está caliente, lo apartamos y añadimos los anises.
  3. Sacar la piel del limón frita y dejar que se enfríe.
  4. En un cuenco ponemos los 250 gr de harina, que mezclaremos bien con el aceite ya frío y el vino blanco.
  5. Removemos la mezcla hasta que se quede una masa fina, és decir, cuando se desprenda del cuenco.
  6. Tapar el cuenco con un trapo y dejar reposar durante 30 minutos.
  7. Trabajamos la masa con el rodillo.
  8. la extendemos espolvoreándola con un poco de harina.
  9. Se deja la masa con aproximadamente el mismo grosor que una moneda de 1€.
  10. Cortamos la masa a tiras.
  11. Pasar las tiras a una tabla enharinada y dejar reposar media hora más.
  12. Mezclamos la miel con unas cucharadas de agua y la calentamos al fuego hasta que esté líquida.
  13. Dar forma a los pestiños.
  14. freírlos en una sarten con abundante aceite caliente.
  15. Cuando estén bien dorados los sacamos i escurrimos el aceite en papel de cocina.
  16. Pintar los pestiños con la mezcla de la miel y espolvorear con azúcar.

martes, 20 de diciembre de 2011

Tarta de queso con fresas

Ingredientes


Para la base:

  • 125 gr de mantequilla.
  • 200 gr de galletas de canela.
Para la Crema:
  • 500 ml de nata para montar.
  • 200 gr de queso cremoso tipo Quark.
  • 200 gr de queso Mascarpone.
  • 75 ml de leche.
  • 6 laminas de gelatina neutra.
  • 200 gr de mermelada de fresa.
Nota: en esta receta se añade la mermelada en lugar de azúcar.

Para la cobertura.

  • 1 bote de fresas en almíbar.
  • 300 gr de mermelada de fresa.
  • 3 hojas de gelatina neutra.

Elaboración.



  1. En la picadora pulverizamos las galletas.
  2. Derretir la mantequilla en el microondas.
  3. Mezclar las galletas con la mantequilla y repartir uniformemente en un molde desmontable.
  4. Reservar la mezcla en la nevera, durante unas 3h como mínimo.
  5. En un recipiente con agua fría, poner a ablandar las láminas de gelatina.
  6. En un bol mezclamos los dos tipos de queso y la mermelada.
  7. Montamos la nata y la añadimos a la mezcla anterior.
  8. Calentamos la leche y deshacemos las 6 laminas de gelatina en ella y lo echamos a la mezcla anterior, removiendo poco a poco para que no se corte.
  9. Lo vertemos todo en el recipiente con la base ya solidificada y fría, reservamos en la nevera durante mínimo 3 horas.
  10. Calentamos al fuego los 300 gr de mermelada.
  11. Mezclar la mermelada caliente con las 3 hojas de gelatina neutra que hemos ablandado anteriormente en agua fría.
  12. Verificamos que la crema esté fría y gelatinosa y añadimos la mezcla anterior, esparciendola bién cuidando de no mezclar la cobertura con la crema.
  13. Decorar la cobertura con trocitos de fresa en almíbar.
  14. Dejar enfríar en el frigorífico durante unas 3 h como mínimo, y servir.