martes, 29 de mayo de 2012

Helena de Constantinopla

Flavia Iulia Helena, también conocida como Santa Elena, Santa Helena y Helena de Constantinopla (Drépano, 250 d.c - roma 329 d.c), fue una emperatriz romana y santa de las iglesias Católica y Ortodoxa.

Probablemente nació en Drépano (actual Trapani), en Bitinia, al noroccidente de Anatolia, Turquía, y que fue renombrada Helenópolis por su hijo Constantino I. Aunque supuestamente era hija de un sirviente, ello no impidió que fuese la primera esposa del tetrarca Constancio Cloro.

Constancio Cloro la tomó como concubina, luego como esposa y más tarde se divorció de ella en 292 para casarse con la hijastra de Maximiano, Flavia Maximiana Teodora. El hijo de Helena, Constantino, se convirtió en emperador del Imperio Romano y, después de su coronación, ella tuvo una destacada presencia en la corte imperial. Ya reinando Constantino se convirtió al cristianismo, influyendo sobre su hijo en favor del cristianismo.

Es considerada por los Ortodoxos y Católicos como Santa, famosa por su piedad. Eusebio tomó detalles de su peregrinaje a Tierra Santa y otras províncias del Medio Oriente. Es tradicionalmente conocida por buscar las reliquias de la cruz de Cristo (Verdadera Cruz), y buscar los restos de los Reyes Magos, que actualmente se conservan en la Catedral de Colonia. En su búsqueda de la cruz donde murió Jesucristo, demolió el templo erigido a Venus en el Monte Calvario e hizo cavar, hasta que le dieron noticias, en los primeros días de mayo, de haber encontrado la Cruz. Elena mandó construir un templo allí y otro en el Monte de los Olivos.

Su día festivo se celebra en la Iglesia Cristiana Ortodoxa con el de su hijo Constantino, el 21 de mayo. La Iglesia Católica Romana la conmemora el 18 de agosto. En el santoral católico, esta santa es considerada patrona de la arqueología, la conversión y de los matrimonios difíciles.

Su iconografía habitual la muestra como emperatriz romana, vestida con ricos ropajes, y portando casi siempre la Vera Cruz, y a veces con su hijo Constantino. Es muy habitual la representación del momento del hallazgo de las reliquias (Invención de la Cruz) en el Monte Calvario y los prodigios y milagros subsiguientes. Artistas como Piero della Francesca o Pedro Berruguete ilustraron estos episodios legendarios.

En Inglaterra, en una leyenda posterior, mencionada por Geoffrey de Monmouth, se dice que fue hija del rey bretón Coel, que se alió con Constancio para evitar la guerra entre los bretones y Roma.



martes, 8 de mayo de 2012

Asiria


Asiria fue un imperio de la antigüedad situado en el suroeste asiático, en la antigua Mesopotamia, concretamente en el valle del río Tigris, cuyos límites fueron: al norte, las montañas de Armenia, al Sur Babilonia, al este la Media y al Oeste Mesopotamia.

La ciudad más importante se encontraba a las orillas del Tigris, al lado del templo de su principal divinidad Assur; dicha ciudad también se llamaba Assur y el país tomó el mismo nombre denominándose Asiria. Otras ciudades importantes fueron Nínive, Harran, Calakh y Dur Sharrukin. Esta civilización es muy antigua, así lo atestiguan los hallazgos arqueológicos de las dunas de Nimrud y Jorsabad.

Durante el III milenio a.C. la región de Asia Anterior estuvo bajo la influencia de la civilización sumeria, establecida en la llanura sur de Mesopotamia. Existía una gran relación culturan entre los pueblos Asirios y Sumerios.

Hacia el año 2000 a.C el pueblo de los elamitas invadió Mesopotamia, pero más tarde entró otro pueblo nómada, los amorreos, procedentes de Siria que conquistaron a los sumerios y los sirios. Un siglo más tarde grupos de mercaderes asirios formaron colonias en Anatolia (Turquía) y allí establecieron un próspero comercio de metales preciosos y de textiles.

Primer imperio asirio

Entre los años 1813 y 1780 a.C. Asiria alcanzó la categoría de imperio. Fue el primer imperio asirio, de la mano del rey Shamshiadad I hasta que en el año 1760, Hammurabi de Babilonia derrotó y conquistó a los asirios, que pasaron a formar parte del Imperio de Babilonia.

Imperio medio asirio

El siglo XVI a.C fue un periodo de invasiones y gran confusión por toda Mesopotamia. Asiria fue dominada por unos y otros (los mitani y hititas sobretodo), hasta el siglo XIV en que el rey asirio Ashur-uballit I se liberó de sus opresores e incluso llegó a agrandar los limites de sus dominios. Los sucesores de dicho rey ampliaron más las fronteras y supieron enfrentarse a los pueblos cercanos: urarteos, hititas, babilonios y lullubis.

Hacia el año 1200 a.C. una oleada de pueblos procedentes de la península balcánica, conocidos como los Pueblos del Mar, fueron los causantes del final del Imperio Hitita y del depiblitamiento del Imperio Egipcio. Uno de dichos pueblos, llamado mushki, se asentó al este de Anatolia y fue una constante amenaza para Asiria. Otro pueblo nómada y semita, el arameo, hostigaba contínuamente a los asirios por el oeste. Asiria se hizo fuerte y resistió el empuje de estos pueblos endureciendo su ejército que, a partir de entonces, fue famoso por su crueldad y temido por sus enemigos, de tal manera que al verse amenazados, y ante su proximidad, no les quedaba más remedio que huir; la gente que quedaba en las aldeas o ciudades era masacrada o llevada a Asiria como esclavos. Las ciudades eran saqueadas y después arrasadas, pero no se anexionaban al estado asirio.

Imperio nuevo asirio

Este sistema de lucha y conquista varió con el tiempo. A finales del siglo X a.C. los reyes asirios anexionaron varios territorios arameos que estaban al este del río Jabur y de los de la región de los ríos Gran Zab y Pequeño Zab.

En el siglo IX a.C. reinó Asurnasirpal II, desde el 884 al 859 a.C. Construyó la ciudad de Calach y la hizo su capital, en sustitución de la antigua Assur.Sus campañas bélicas fueron numerosas, devastadoras y brutales.

En el siglo VIII a.C. surge un floreciente imperio militar que duró dos siglos. En este periodo fueron tributarios de Asiria los fenicios, los israelitas y varios pueblos de la Media y de Persia. Se expandieron hasta Egipto por el oeste y Persia por el este. Fue una época de gran esplandor en que los reyes vivían con gran lujo, gobernando de forma despótica.

Durante esos años gobernó la dinastía de los Sargónidas, cuyo primer rey fue Sargón II que trasladó su corte a una nueva ciudad llamada Dur Sharrukin. Las ciudades fueron embellecidas con magníficos monumentos a costa de los cuantiosos tributos cobrados a los pueblos sometidos.

Sargón II fue sucedido por Senaquerib, y este por Asarhaddón, quien reinó en los primeros años del siglo VII a.C. y llegó hasta Egipto tomando su capital, Menfis. Su hijo, Asurbanipal, llegó más lejos: hasta Tebas. A la muerte de este rey hubo una revolución interna.

El fin del Imperio asirio se debe a la gran derrota sufrida por los reyes Sin-shar-iskun y Ashur-uballit II contra los medos y los babilonios. Asiria se fue debilitando con tantas guerras y con la amenaza constante de los escitas. Babilonia recuperó su independencia y Ciáxares, de la Media, sitió y destruyó Nínive. Asiria aún resistiría 3 años más mediante el autoproclamado rey Ashur-uballit II, que gobernó un reducido territorio con capital en Harrán, poniendo punto final al Imperio Asirio.

Al mismo tiempo que ellos estaban dominando estos territorios, en la zona había otras civilizaciones: los elagones, los sidinandos y los nameos.

Sociedad

Reino antiguo

El rey era vicario de la divinidad. Junto a él se encontraba la "ciudad" representada por un consejo de jefes de familia de ciudadanos libres, teniendo competencias judiciales, aunque su poder e influencia no está claro. El modelo de sociedad Asiria era patriarcal, influyendo en la organización del comercio.

El pueblo obedeciá a su rey que a la vez era gran sacerdote del dios Assur. El rey era comandante en jefe del gran ejército. Su lengua era una forma del acadio, una lengua semítica. Era de tipo flexiva, muy parecida a la babilonia, hablada en tierras caldeas.

También la escritura asíria era muy parecida a la escritura cuneiforme de Babilonia. Escribían sobre tablillas de arcilla. También usaban el idioma sumeria en su literatura y la liturgia. Poco a poco, también se fue introduciendo el idioma arameo que se convirtió cada vez más comun en Asiria.

Solían enterrar a sus muertos en flexión, con las rodillas cerca del pecho. No había ningún lugar determinado como cementerio sino que los enterraban cerca de las casas.

Reino medio

La sociedad asiria fue cambiando a lo largo de su historia. Durante este período se produjo el encumbramiento de la nobleza. En un principio, los reyes solían retribuir a los nobles con tierras, a cambio de un costoso servicio militar. Con el paso del tiempo, este grupo de nobles acabaría convirtiéndose en una casta cerrada y endogámica, cuyas principales familias controlarían la administración provincial. Esta situación fue decisiva en los últimos reinados, pues se sucedieron las revueltas e intrigas palaciegas, debilitando la organización y administración del estado que poco a poco fue perdiendo el poder.

El pueblo llano era llamado Hupshu, gentes de condición semilibre, ya fueran campesinos o artesanos. Originalmente "libres" fueron mermando cuantitativamente y empobreciéndose debido a las grandes imposiciones fiscales y militares. Finalmente, algunos acabaron por entrar en una situación de "siervos por deudas", ya que no podían pagar a sus prestamistas. Con su trabajo pagarían sus deudas, aunque no eran del todo esclavos, y disponían de un nivel de vida mucho mejor que los esclavos prisioneros de guerra. Estos últimos, de elevado coste, solían trabajar en explotaciones agrícolas y obras de construcción, careciendo de derechos.


Imperio Nuevo


Durante este período se aumentó el poder de la nobleza y el empobrecimiento de los pequeños campesinos, cada vez más sometidos a la esclavitud por deudas. La situación en las ciudades era mejor, porque disponían de diversos privilegios y exenciones fiscales.


Los esclavos domésticos experimentaron un desarrollo de su estatus, adquiriendo personalidad jurídica y el derecho a poseer bienes y familia. Aun así, el control del dueño seguía siendo total, siendo rara la manumisión.


Religión


Los dioses eran muy numerosos en todo el territorio asirio. Eran parecidos a los hombres en muchos aspectos, pero poseían una autoridad ilimitada. Era común a todos los pueblos de esta región el temor a los dioses. Asiria estaba repleta de grandes templos donde los sacerdotes ofrecían sacrificios. Había siempre una construcción mayor en cada ciudad, un templo que sobrepasaba en altura a los demás, en forma de torre escalonada; el Zigurat.


La religión se vivía con un temor permanente y miedo a los espíritus malignos y la muerte era muy temida, pues el espíritu del hombre se marchaba a una penumbra eterna donde nunca podía ser feliz.


El dios principal era Assur que dio nombre a la región, la tribu y una ciudad. El símbolo de Assur era el árbol de la vida, pues era el dios de la vida vegetal. Más tarde cuando asiria pasó a ser un imperio militar, Assur se convirtió en el dios guerrero y era identificado con el Sol. Su símbolo fue entonces un disco con alas, el mismo que tenían los hititas y que a su vez habían recibido de Egipto.


La diosa principal era Ishtar o Innana, diosa del amor, de la guerra y la fecundidad. Se le daban los títulos de "Primera entre los dioses", "Señora de los pueblos" y "Reina del cielo y la tierra" entre otros.


En Nínive se encontraron unas listas pertenecientes a la Biblioteca de Asurbanipal en que se podían contar hasta 2.500 nombres de divinidades, entre las que había pequeñas deidades locales. Los dioses mayores que se adoraban en las ciudades eran: Anu, dios del cielo; Enlil, señor de los vientos y tempestades; Ea, señor de las aguas. El dios-Sol Shamash era señor de la luz que asegura la vida y permite juzgar las acciones humanas con claridad, era por tanto el dios de la justícia.


Marduk era un dios de Babilonia, pero fue adorado en toda Mesopotamia. Llegó a ser un dios universal, dueño del mundo y primero entre los dioses.


Existían además unas criaturas al servicio de los dioses: los genios y los demonios, que podían ser benéficos o maléficos. Su misión era proteger o castigar a los hombres. Cuando castigaban lo hacían de una manera cruel y atormentadora.


Asiria






domingo, 6 de mayo de 2012

Falafel



Ingredientes

  • 200 gr de garbanzos secos que dejaremos toda una noche en remojo.
  • 1 zanahoria grande o 2 zanahorias pequeñas.
  • 2 ajos.
  • 1 cebolla tierna.
  • 1 cucharadita de levadura (royal).
  • Especias: sal, pimienta, comino y pimentón.
  • Perejil.
  • Harina ingegral o de maíz, para rebozar, también se puede usar harina de garbanzos.
  • 1 yogur.
  • 1 ajo.
  • 3 pepinillos.
  • 1 cucharadita de alcaparras.
  • Hierbas provenzales.
Elaboración

  1. Escurrir bien los garbanzos y picarlos con la batidora o la thermomix, junto con la zanahoria, los ajos, la cebolla, la levadura, una pizca de sal, una pizca de pimienta, un poco de comino y pimentón. Añadir también el perejil.
  2. Quedará una masa que dejaremos reposar durante unos 90 minutos para que se mezclen los sabores.
  3. Cogemos la masa y le damos forma redonda u ovalada.
  4. Pasar las bolitas por harina, las freímos en aceite bien caliente y las escurrimos sobre papel absorbente.
  5. Picar los pepinillos muy finos, las alcaparras y el ajo, y mezclar con el yogur y las hierbas, para hacer la salsa de yogur.
Este plato se puede comer acompañado de ensalada variada o en plan bocata con pan de pita.





miércoles, 2 de mayo de 2012

El acné

El acné afecta a un gran número de personas en algún momento de su vida. Es inconcebible que muchas personas no le den a esta patología la importancia que merece. Es una enfermedad de la piel que afecta al 80% de las personas en algun momento de su vida.

La piel segrega más grasa de lo normal y los poros se bloquean produciendo puntos negros, puntos blancos e infección que se manifiesta en forma de barros (granos) con cabeza o sin esta.

Se cree que hay factores hereditarios, pero se puede agravar por problemas hormonales, estrés, la alimentación y el estilo de vida.

Hay una bacteria llamada P. Acnes que causa las infecciones en los poros. La condición es común en la pubertad y está considerada como una respuesta anormal ante niveles normales de la hormona masculina llamada Testosterona.

La respuesta de la mayoría de las personas disminuye con el tiempo y el acné tiende a desaparecer o disminuir después de la pubertad. Algunas personas continuarán padeciendo acné después de la pubertad.

MITOS DEL ACNÉ

  1. La mejor manera de terminar con los granos es reventarlos: reventar o apretar los granos hace que los gérmenes penetren más profundamente en la piel. Si revientas los granos podrían quedarte cicatrices que, tal vez, te duren toda la vida.
  2. Comer comidas fritas o chocolate puede provocar acné: la causa del acné no es lo que comes.
  3. El bronceado elimina el acné: tomar el sol no mejora tu acné. Protege tu piel con crema solar que contenga un factor protector de, por lo menos, 15. Utiliza una crema que no esté hecha a base de aceite o manteca.
  4. Puedes deshacerte el acné si te lavas la cara más seguido: lavar demasiado la cuara puede secar o irritar tu piel. Lava tu cara 2 veces al dia con un limpiador o jabón suave (preferiblemente jabón de avena en pastilla). No uses productos con alcohol.
  5. Si quieres evitar el acné, no te maquilles: si te gustan los cosméticos te puedes maquillar. Elige productos que no sea oleosos, hoy en día existen maquillajes específicos para pieles con acné en muchas marcas cosméticas como Yves Rocher o Lâncome.
  6. Si te siguen saliendo granos, el uso de más medicamentos los controlará: si usas mucha medicación para eliminar los granos es posible que tu piel se reseque o irrite. Asegurate siempre de seguir las instrucciones de cada medicacion que te pongas. Si los fármacos de venta libre no te ayudan con el problema consulta con un dermatólogo.

PRODUCTOS NATURALES PARA TRATAR EL ACNÉ

Zanahoria

Cortar una zanahoria de tamaño regular y cocerla con la menor cantidad de agua posible. Pasar la zanahoria por la batidora y dejar enfriar. Aplicar sobre el área afectada durante 20 minutos una vez al día.

Aloe vera

Aplicar varias veces al día la pulpa del Aloe Vera sobre los granitos.

Limón

Exprimir un limón y echar unas gotas directamente sobre los granos. Realizarlo de noche ya que a la luz del Sol produce manchas.

Ajo

Frotar la zona con ajo crudo varias veces al día. 

Llantén

Realizar baños de llantén. Cocer las hojas de llanten en un litro de agua durante 5 minutos. Colar las hojas y agregar al agua del baño.