sábado, 22 de marzo de 2014

Las odaliscas

Eran esclavas del harén en el Imperio Otomano. Eran aprendices o asistentes de las concubinas y esposas del Sultán, pudiendo, más tarde, llegar a obtener ese estado, es decir, ser concubina o (con mucha suerte) esposa. 

Una odalisca no era una concubina del harén, pero podía llegar a serlo. Las odaliscas fueron clasificadas en la parte inferior del estamento social del harén, es decir, no servían al amo de la casa sino, más bien, a sus concubinas y esposas como sirvientas personales. Las odaliscas solían ser esclavas regaladas al sultán o a un hombre rico (pachá). Por lo general, las odaliscas no eran supervisadas por el sultán, sino que se mantenían bajo el mandato de su madre, la Sultan Valadi. Si una odalisca poseía una belleza extraordinaria o tenía talentos excepcionales en el baile o el canto, tendría la oportunidad de convertirse en una concubina. Si era seleccionada una odalisca entrenada como concubina del sultán, serviría sexualmente, y sólo después del contacto sexual cambiaría su estado convirtiéndose, a partir de entonces, en concubina. 

En el Imperio Otomano, las concubinas se encontraban sexualmente con el sultán una sola vez, a menos que estas fueran especialmente hábiles en la danza, el canto o las artes sexuales, ganando así la atención del sultán. Si una concubina, mediante relaciones sexuales con el sultán, daba a luz un hijo y el hijo era reconocido oficialmente como descendiente del sultán, ésta se convertía automáticamente en una de sus esposas.