viernes, 12 de septiembre de 2014

La ciencia medieval

Europa Occidental entró en la Edad Media con grandes dificultades que minaron la producción individual del continente europeo tras la caída del Imperio Romano. Fue una época confusa y el acceso a los tratados científicos clásicos (tratados griegos), conservándose solo las compilaciones resumidas y desvirtuadas, por las sucesivas traducciones al latín que habían llevado a cabo los romanos. No obstante, con el inicio de la Revolución del Siglo XII, se reanimó el interés por la investigación de la naturaleza; ese fue el período que favoreció en desarrollo de la filosofía escolástica, que daba énfasis a la lógica y al empirismo, entendiendo la naturaleza como un sistema coherente de leyes que podían ser explicadas mediante la razón.

Con esta visión, los filósofos medievales se lanzaron a la búsqueda de explicaciones para los fenómenos universales y consiguieron importantes avances en las áreas de la metodología científica y física. Estos avances se vieron inesperadamente interrumpidos por la epidemia de Peste Negra.

La ciencia y el cristianismo

San Agustín reconoce la importancia del conocimiento, pero entiende que la fe en Cristo viene a restaurar la condición decaída de la razón humana. San Agustín afirma que la interpretación de las Sagradas Escrituras debe hacerse de acuerdo con los conocimientos disponibles, en cada época, sobre el mundo natural. Algunos escritos suyos, como la interpretación "alegórica" del Génesis, influyen fuertemente en la Iglesia Medieval, que tendrá una visión más interpretativa y menos literal de los textos sagrados.

Durante la disolución del Imperio Romano de Occidente y los primeros siglos de la Edad Media, se perdió mucha cultura de la época clásica, pero si no hubiera sido por el monasticismo, más específicamente por la acción de los monjes copistas, se hubiera perdido aún más. Aunque no podemos negar que  las traducciones y copias manuales antes debían pasar por la criba de la Iglesia.

La Iglesia también se hizo cargo de la estructura educativa. La Iglesia se encargó de la primera reforma educativa europea y quedó a cargo de las Escuelas Monacales y de las Escuelas Catedralícias.

En esta época fueron muy importantes las órdenes mendicantes. La Inquisición ya estaba presente, pero la Iglesia concedía a los maestros mucha elasticidad en sus doctrinas y, en muchos casos, estimulaba las investigaciones científicas.

La ciencia y el Islam

En Oriente Medio, la filosofía griega encontró algo de apoyo pasajero en el recién creado Califato Islamico. Con la extensión del Islam entre los siglos VII y VIII dC, se produjo un período de ilustración islámica que duraría hasta el siglo XV. A este período de la ciencia islámica contribuyeron varios factores:


  • El uso de una lengua única: el árabe , permitía la comunicación sin necesidad de un traductor.
  • Las traducciones de los textos griegos de Egipto y el Imperio Bizantino, y textos en Sánscrito de la India, proporcionaban a los eruditos Islámicos una base de conocimiento sobre la que investigar.
  • El Hajj, peregrinaje anual a La Meca que facilitaba la colaboración erudita uniendo a las personas y favoreciendo la propagación de nuevas ideas por todo el mundo.
Grandes nombres de la ciencia medieval.

  1. Robert Grossteste (1168 - 1253). Obispo de Lincoln. Fundador del pensamiento científico en Oxford. Escribió tratados sobre el sonido, la astonomía, la geometría y la óptica. Roger Bacon fue alumno suyo.
  2. San Alberto Magno (1193 - 1280). El Doctor Universal, monje dominico. Es uno de los 33 santos de la Iglesia Católica con el título de Doctor de la Iglesia. Introdujo la ciencia griega y árabe en las universidades medievales. Fue mentor de Santo Tomás de Aquino.
  3. Roger Bacon (1214 - 1294). El Doctor Admirable, monje franciscano. Propagó el concepto de "leyes de la naturaleza". Contribuyó de forma determinante en áreas como la mecánica, la geografía y la óptica. Estas contribuciones fueron imprescindibles para la posterior creación de gafas, telescopios y microscopios.
  4. Santo Tomás de Aquino (1227 - 1274). El Doctor Angelical, monje franciscano. Doctor de la Iglesia y Santo. Es el mayor responsable de la integración del aristotelismo con la tradición escolástica.
  5. Duns Scoto (1266 - 108).  Doctor Sutil, monje franciscano. Dio autonomía a la filosofía, separándola de la teología. Fue mentor de Guillermo de Ockham.
  6. Guillermo de Ockham (1285 - 1350). El Doctor Invencible, fraile franciscano. Defiende el principio de la parsimonia. Fue el creador del método científico. Falleció víctima de la Peste Negra. Fue mentor de Jean Buridan y de Nicolás Oresme.
  7. Jean Buridan (1300 - 1358). Desarrolló la Teoría del Ímpetu, que explica la teoría del movimiento. Esta teoría sirvió como base para las investigaciones de Isaac Newton y de Galileo.
  8. Nicolás Oresme (1323 - 1382). Obispo de Lisieux. Fue uno de los maestros propulsores de la ciencia moderna antes de la llegada de la Peste Negra.