miércoles, 13 de abril de 2016

Agnodice de Atenas: una mujer médico disfrazada de hombre

Agnódice nació en el seno de una familia acomodada de Atenas. Fue la primera y única mujer de la Antigua Grecia que ejerció de médico, partera y ginecóloga, habiendo nacido en el transcurso del siglo I a. C.

Aunque en la época de Hipócrates a las mujeres se les permitió ejercer la ginecología, la obstetricia y la sanación, después de su muerte descubrieron que las mujeres practicaban abortos, por lo que prohibieron el acceso de las mujeres a cualquier estudio relacionado con la medicina, condenando a muerte a aquellas que desobedecían esta prohibición.

Agnódice, decidida a ayudar a las mujeres atenienses, se cortó el pelo y se vistió de hombre para poder huír de la ciudad sin ser vista. A continuación, viajó hacia Egipto para recibir formación médica en la ciudad de Alejandría, donde las mujeres poseían un papel muy importante dentro de la medicina.

Se puso bajo la tutela de Herófilo, un gran anatomista de la época, obteniendo los muy buenos resultados en sus exámenes, consiguiendo el título de ginecóloga y obstetra, aunque siempre sin llegar a revelar su auténtica condición. Después de finalizar sus estudios, continuó ejerciendo en Atenas sin revelar su condición de mujer, pero muchas mujeres Atenienses se negaban a recibir ayuda médica masculina, por lo que ésta se vió obligada a revelar su auténtica condición. En poco tiempo, muchas mujeres se enteraron de que Agnódice se vestía como un hombre para poder ejercer la medicina y buscaban su cuidado. 

El resto de compañeros de Agnódice, al ver que sus servicios ya no eran solicitados por las mujeres, comenzaron a acusarla de seducir a sus pacientes femeninas. Entonces ésta fue juzgada en el Areópago, donde se vió obligada a levantar su túnica para revelar su identidad, siendo acusada de engaño y falsas pretensiones. Antes de que los jueces la condenaran, una multitud de mujeres se acercaron hasta el Areópago para elogiar los éxitos de Agnódice y reprender al tribunal por querer ejecutarla. Después de una breve discusión, Agnódice fue absuelta de sus cargos y la ley ateniense fue cambiada para permitir que las ciudadanas atenienses fueran tratadas por mujeres médicos.