jueves, 15 de septiembre de 2016

Medina Azahara: la ciudad brillante

Medina Azahara o Madinat al-Zahra es una ciudad palatina edificada por Abderramán III a 8 km a las afueras de Córdoba, en Sierra Morena.

El principal motivo de su construcción fue de índole ideológico: la dignidad del califa exigía la fundación de una nueva ciudad, como símbolo de su poder, a imitación del resto de califatos orientales y, especialmente, para mostrar su superioridad sobre sus enemigos, los habitantes de la zona del magreb. No obstante, esta ciudad palatina también fue edificada en memoria de la esposa favorita del califa: Azahara.

Situada en Sierra Morena, en la ladera de Yabal al-Arus, frente al valle del Guadalquivir, sobre un espolón de la sierra, situado entre dos barrancos, que se adentra en el campo se encuentra esta ciudad palatina, calificada como el Versalles de la Edad Media. Esta zona fue elegida por su extraordinario valor paisajístico, permitiendo desarrollar un sistema de construcciones jerarquizadas, de forma que tanto la ciudad como la llanura extendida a sus pies quedaba físicamente dominada por las edificaciones del Alcázar. Su construcción en el territorio generó una red viaria e infraestructuras hidráulicas y de abastecimiento para su construcción, conservándose aún hoy en día restos de caminos, canteras, acueductos, puentes, etc.

Medina Azahara fue distribuida en tres terrazas y, a diferencia de la idea laberíntica y caótica del urbanismo musulmán, el recinto de la ciudad tiene un trazado rectangular. El palacio califal se encuentra en la zona más alta, en situación de preeminencia sobre la ciudad y la mezquita aljama, extendidos en la llanura.

Siguiendo la disposición en terrazas, la primera corresponde al palacio del Califa, seguido por la zona de los oficiales (casa de los Visires, cuerpo de guardia, Salón Rico, dependencias administrativas, jardines...) para albergar finalmente a la ciudad (viviendas, artesanos, tiendas, etc.) y la Mezquita Aljama, separadas de las dos terrazas anteriores por una muralla específica para aislar el conjunto palatino.

La ciudad fue construida por orden del primer califa de Al-Andalus, Abd al-Rahman III al-Nasr. Su fundación está relacionada con su esposa favorita, llamada al-Zahra, cuyo nombre significa "Resplandeciente" y que fue quien le sugirió construir una hermosa ciudad extramuros de Córdoba. Así pues, esta ciudad se convertiría en Madinat al-Zahra ("la Ciudad Resplandeciente").

La construcción comenzó a finales del año 936 d. C., estando las obras a cargo del maestro Maslama ibn Abd-allah, y tardó en finalizar 40 años, alcanzando los tiempos de su hijo y sucesor en el califato, al-Hakam II. En el año 945 se produjo el traslado de la corte a la ciudad que, en esos momentos, contaba con la Mezquita Aljama, aunque la Casa de la Moneda no se trasladaría allí hasta 2 años más tarde.

Su construcción costó grandes sumas de dinero, como consecuencia de los grandes trabajos realizados al efecto de su monumentalidad, esplendor artístico, del lujo y de la ostentación que el califa desplegaba en las recepciones y ceremonias que allí se realizaban con frecuencia. En sus ricos salones serían recibidos reyes cristianos hispánicos desposeídos de su trono, embajadores del emperador de Germania, emisarios de Borrell II de Barcelona... Torres Balbás (uno de los restauradores más importantes de España) se refiere así a estas ceremonias: "Tras subir entre apretadas filas de soldados ricamente uniformados, provistos de brillantes armas y en perfecta formación, llegaban monarcas y embajadores al salón oriental de Madinat al-Zahra, abierto a una terraza, cuyos muros cubrían ricas alfombras. Al fondo, sentado sobre almohadones y rodeado de todos los dignatarios de su brillante corte, aparecía el califa. Semejante a una divinidad casi inaccesible. Ante él se postraban en tierra, y el soberano, con insigne fervor, les daba a besar su mano".

100 años después, toda esta hermosa ciudad palatina quedó reducida a ruinas durante el saqueo sufrido en el año 1010, como consecuencia de la fitna o guerra civil que puso fin al Califato de Córdoba. Los saqueos y el pillaje destruyeron la considerada ciudad más bella de occidente.

Después de la fitna que trajo su destrucción, el saqueo de la ciudad palatina prosiguió durante los siglos sucesivos, ya que fue empleada como cantera artificial para la construcción de otras edificaciones posteriores en la ciudad de Córdoba, cayendo en el olvido hasta que desapareció del ideario colectivo.

Como el suelo se encuentra en pendiente, Medina Azahara se construyó sobre 3 terrazas superpuestas, correspondiendo a 3 partes de la ciudad separadas por murallas. La residencia del califa ocupaba toda la terraza superior. La terraza media albergaba los edificios de la administración y las viviendas de los funcionarios de la corte. La terraza inferior estaba destinada a la gente del pueblo y los soldados, encontrándose allí la mezquita, los mercados, los baños públicos y los jardines públicos.

Existía una clara separación entre los espacios públicos y privados, aunque ambos eran espacios abiertos y porticados. Los espacios más destacables son los que se encuentran en la zona oficial, destinada a la actividad política y a la recepción de personalidades foráneas, destacando los Salones de los Embajadores: el Salón Occidental y el Salón Oriental, ambos con sendos jardines asociados.

Puerta Norte


La Puerta Norte se encuentra en el centro de la muralla septentrional, en el punto de llegada del llamado camino de los Nogales, una vía de comunicación directa con la ciudad de Córdoba en la época califal. La puerta tiene una disposición acodada, con el objetivo de facilitar la defensa de ésta, y un habitáculo destinado a los soldados, donde controlaban el acceso. 

La Casa de los Visires


No se sabe a ciencia cierta cual fue la función de este edificio. Se encuentra en la zona oriental del alcázar y está constituido por 6 naves.

El Gran Pórtico


El Gran Pórtico era la entrada oriental al recinto del alcázar, situado frente a la plaza de armas. Estaba formado por 15 arcos, siendo el central en forma de herradura, y los otros escarzanos. Años después de su construcción fue remodelado, eliminándose varios arcos. Éste tenía unas dimensiones de 111 metros de largo, 2.92 metros de ancho y 9.46 metros de alto.

Salón Oriental


El Salón Rico, o Salón de Abd al-Rahman III, es la parte más valiosa de toda la ciudad palatina, tanto por su calidad artística como por su importancia histórica. Es considerado el auténtico símbolo y emblema de toda la ciudad palatina de Madinat al-Zahra.

Este salón era el eje central del recinto palaciego, siendo el empleado para llevar a cabo las ceremonias palatinas, fiestas, recepciones de embajadores extranjeros y como salón del trono. Abd al-Rahman III amante de la ostentación cortesana, gustaba de impresionar a sus invitados por lo que, generalmente, celebraba sus recepciones en este salón, ya que era el más lujoso y era donde el virtuoso arte califal alcanzaba su punto culminante.

La construcción del salón duró 3 años. Como consecuencia de la efímera existencia de Medina Azahara, podemos admirar en este salón, sin añadidos posteriores, el arte califal omeya del reinado de Abd al-Rahman III en todo su esplendor.

Este salón no es un espacio diáfano, si no que en realidad es un grupo de espacios y salas compartimentadas, formando un conjunto de un único salón dividido por arcadas.

Cabe destacar el constante uso del arco de herradura califal con policromía bicolor, muy semejante a los existentes en la Mezquita de Córdoba. Los arcos están sostenidos por columnas de mármol de primera calidad que alternan los tonos rosados con los azules, produciendo un curioso juego de colores.

Las paredes se recubrían con finos paneles decorativos tallados en mármol. El tema elegido para la decoración de los paneles era de gran simbolismo cosmológico, en concordancia con la techumbre de madera que recubría el salón, donde estaban representadas las estrellas haciendo alusión al firmamento. El motivo labrado en los paneles representaba el árbol de la vida.

Mezquita Aljama


La Mezquita Aljama se encuentra fuera del recinto amurallado, en el Jardín Alto. Este templo, a diferencia de la Mezquita de Córdoba, se construyó bien orientado hacia La Meca. Se divide en dos zonas principales: la sala de oración y el patio de abluciones. El alminar se ubica junto a la puerta norte del acceso al patio de las abluciones.

Casa de la Alberca


La Casa de la Alberca se encuentra al oeste de la Casa de Ya'far y al sur del Patio de los Pilares. El núcleo del edificio es el patio central que contiene una alberca. Se conservan dos de las arquerías que daban al patio, así como la vivienda, de unos 80 metros cuadrados. Se cree que en esta casa pudo residir el califa Alhakén II.

Casa de Ya'far


La Casa de Ya'far recibe su nombre por Ya'far ibn Abd al-Rahman, designado primer ministro en el año 961. Su estructura se articula alrededor de 3 espacios organizados entorno a sus correspondientes patios, todos ellos de distinto carácter: uno público, uno privado y otro de servicio. La zona oficial la constituye un edificio de planta basilical, que cuenta con 3 naves que comunican entre sí, así como una nave transversal abierta al patio y un baño.

El edificio estaba pavimentado con losas de mármol blanco.

Residencia Real


La Residencia Real se encontraba la zona más elevada del Alcázar y era la residencia íntima del califa Abd al-Rahman III. Tanto las fachadas de las habitaciones principales como las portadas interiores fueron decoradas de ataurique labrada en placas de piedra adherida a los muros. La riqueza de esta ornamentación también se extiende a los pavimentos de ladrillo.

Red viaria


Después de la fundación de Madinat al-Zahra se efectuaron una serie de construcciones que dotarían a la nueva ciudad de una red viaria propia. Estas conexiones se centran en el territorio occidental de Córdoba y son:

  • El Camino de las Alumnias: un camino directo entre Córdoba y Madinat al-Zahra que, a su vez, también comunica con el camino de Sevilla.
  • Un enlace directo e independiente de Madinat al-Zahra con el camino Córdoba - Badajoz (Yadda), mediante el Camino de Media Ladera.
  • Un enlace directo con los caminos de Mérida, Toledo y Zaragoza.
  • Un camino secundario que unía Madinat al-Zahra con las principales alumnias de la zona oeste.

El aguamanil y la Píxide al-Mughira del Louvre


El Aguamanil del Louvre es una pieza zoomorfa que salió de Madinat al-Zahra después del saqueo francés durante la Guerra de la Independencia, encontrándose actualmente en el Museo del Louvre, donde es una estrella de las salas de antigüedades islámicas. Se trata de un aguamanil en forma de pavo real. Era un recipiente destinado al almacenamiento de agua para el posterior lavado de manos. Sobre su superficie se encuentra grabada una inscripción bilingüe (en árabe y latín) que indica el nombre del artista y la fecha de su elaboración.

Otra pieza perteneciente a Madinat al-Zahra que también se encuentra alojada en el Museo del Louvre es la Píxide de al-Muguira, tambíen conocido como "Bote de Almoguira", es una urna de marfil datada del año 968 y que perteneció al príncipe al-Mughira, hijo del califa Abd al-Rahman III. La píxide es considerada una de las joyas del arte islámico y de los marfiles hispano-musulmanes.


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